AA en los centros de tratamiento

Los co-fundadores de A.A. lograron la sobriedad a través de llevar el mensaje de A.A. dentro de los centros de tratamiento. Muchos alcohólicos han descubierto el gran valor, que para su propia sobriedad, tiene el trabajar con otros alcohólicos que sufren, en las instituciones de tratamiento y carcelarias.

“La experiencia práctica demuestra que no hay nada que asegure tanto la inmunidad a la bebida como el trabajo intensivo con otros alcohólicos. Funciona cuando fallan otras actividades.”

Miles de miembros de A.A., felizmente sobrios, han encontrado que el mejor remedio para una “borrachera seca” o una “parranda de autoconmiseración” es con frecuencia trabajar con otro alcohólico que aún sufre.Sabemos además que ver a otros alcohólicos progresar en su recuperación, cuando así ocurre, es una recompensa casi tan grande como nuestra propia sobriedad.

En 1934, un alcohólico sobrio llamado Bill W. intentó repetidamente ayudar a los alcohólicos en el Hospital Towns, en la ciudad de Nueva York. En aquellos tiempos, ninguno de ellos pareció interesarse, pero Bill permaneció sobrio.

Unos seis meses después, Bill W. y otro alcohólico sobrio, el Dr. Bob S., visitaron a los alcohólicos de un hospital de Akron, Ohio. Aunque al principio fueron rechazados, ellos continuaron intentándolo, con objeto de proteger su propia sobriedad.

Funcionó, y Bill y el Dr. Bob llegaron así a convertirse en co-fundadores de una reacción en cadena definida como “ ayudarse los-unos-con-los-otros” y llamada ahora Alcohólicos Anónimos.

En todas partes del mundo, a partir de entonces, cientos de miles de miembros de A.A. han estado visitando alcohólicos en esos lugares. El trabajo de Paso Doce y el apadrinamiento de los enfermos alcohólicos -en donde ellos están- ha sido por mucho tiempo una de las formas más importantes y felices de mantenernos sobrios nosotros mismos.

De esta manera los miembros de A.A. que quieren fortalecer su sobriedad o quieren más alegría de A.A. en su vida, pueden fácilmente encontrarla. En el hospital o en el centro de tratamiento más cercano a usted, están los alcohólicos que aún sufren.

Sólo el intentar ayudar a otro alcohólico parece obrar maravillas en nosotros. Tiene éxito donde todo lo demás falla.

Muchos de los que estamos en A.A. tenemos la seguridad de que no existe un trabajo infructuoso de Paso Doce. Si a nosotros nos mantiene sobrios, ya logra su objetivo. Si al otro alcohólico le ayuda a recuperarse, es un beneficio adicional. Todo lo que nosotros tenemos que hacer es servir como intermediarios para transmitir el mensaje de A.A.

Conectados

Hay 39 invitados y ningún miembro en línea